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sábado, 20 de noviembre de 2021

Playlist

 

Hacía rato venía con ganas pero sin tiempo, es increíble, y por más que te lo cuenten, un hijo que cambia la vida, no te la modifica, te la cambia, como cuando cambiábamos figuritas en el recreo. Ligado sin querer, a esto, estoy en una época de cambio, como quien arranca un libro nuevo, el tercero de una trilogía (de momento) que tiene un hilo conductor (llamémosle mi vida) y que se puede segmentar perfectamente, como ya lo hizo el Nano alguna vez, cada 20 años. El tango también habla de 20.

Y estas dos cosas hablan de música, y a esto venía yo, y las figuritas también. En el efervescente momento que están viviendo los discos de vinilos hoy por hoy, me veo metido de lleno. Me metieron de "prepo", yo no quería, sabía que había un riesgo enorme, la necesidad de un espacio, y el cambio en la escucha. Dicho esto y aceptadas la reglas de juego, en estos dos años locos, el del Covid, y el de Gael, le encontré la vuelta al goce, compro vinilos que me gustan, y los saboreo, pero también compro lotes de vinilos, como si de paquetes de figuritas se trataran y disfruto del riesgo al repetido, al abrir mal el sobrecito y romperle una puntita (extrapolado a los discos sería encontrarme uno rayado) y la adrenalina de que te toque, si bien no la figurita difícil, una de ellas, puede que sea para atesorar como me pasó con "The Dark Side of the Moon" o pueden ser para vender como el 80 por ciento de mi colección actual.

Y hablando de dicenios, voy a lo que iba sin más demora. Estaba pensando en hacer una playlist para mi cumple, si, por Spotify (no tengo vergüenza de decir que también hago uso, muy buen uso, de su servicio). Para ello iba a poner otra vez en jaque a mi memoria (y van...), la iba a empezar por el orden en que la música me llegó.

No fue tarea fácil, pero algo logré y en esa búsqueda, me regocijé con los hallazgos, así que algunos los voy a plasmar acá:

Pasando por alto la música de series como "El chavo", "los pitufos" o cualquier otra cosa que la tele me haya dado, voy a empezar por "La botica del Tango" conducida por Eduardo Bergara Leumann, un programa que sonaba en la cocina-comedor de mis abuelos, entre aquel viejo y robusto Motorola y esos sofás verdes con preciosas cenefas que aún hoy, el olor de esos muebles me invade. Allí pasaban todo tipo de artistas del palo y era lo que mis abuelos escuchaban (porque la tele se escuchaba), mientras me cuidaban esperando que mis padres llegaran de trabajar.

Cabe destacar que de ellos era el tocadiscos que mi madre volvió a tener cuando nos instalamos en Rosario, un combinado Winco increíble, precioso, enorme, de categoría, como se hacían las cosas antes. Y de allí sí que salieron los cimientos de mi cultura musical.

Recuerdo las portadas de los Carpenters, de Santana (el de la paloma sobre todo y uno blanco), el de Brel con esas 4 letras sobre un cielo azul con nubes, los de Simon & Garfunkel, si el "puente sobre aguas turbulentas", "el graduado" y alguno más. Como no recordar  los de Serrat si a día de hoy pongo uno y se me eriza la piel, claramente, en esta ciudad, y después de tantos años, mas. Manzanita y "eres tu Malaga gitana" que sonaba en fiestas, donde la familia era grande, donde la tía Mariana era un "hembrón" como decía mi vieja, y al tío Humberto se le giraba el bigote por bailar con ellas dos. Sui Generis, a los que no entendía. Almendra, aquel disco robado. The Beatles. Aquí con ellos tengo un capítulo aparte que voy a plantear más adelante. Marina Rossell no sé si venía en cassette, pero hablaba raro, pero retumbaba en mi interior, hoy viendo como educan a Gael en catalán lo entiendo más. En casetes también venían Bonnie Tyler y su eclipse del corazón. Pero muchos de ellos eran iguales, o bien decían "Joker" o "TDK". Ahora ya no sorprenden estas dos palabras como me intrigaban a mí, o si, por su escasa existencia. En ellos había miles de programas nocturnos grabados por mi padre en las noches de Barcelona, con mucha música en francés, si, música que a mí me entraba menos, pero que hoy al escuchar Aznavour, Piaf o Mustaki siento cosquillitas. También hablaré del momento en que yo descubro al casete.

Pero vamos por parte, como la vida de estos soportes. Es poner los Beatles, los discos primeros, y es un recuerdo directo a bailar con mi mamá, saltar con "Revolution", rockear con "Roll over Beethoven" o "It won´t be long (Yeah yeah yeah yeah)", los tenía pequeñitos (singles) o grandes (LP) y también tenía de uno de ellos, solo, y yo no entendía por qué, pero me gustaba menos, pero igual (luego sabría que los Beatles se habían separado, me llegó tarde la info, que Lennon tenía discos solo -"Juegos de la mente" el nuestro- y más tarde, que un tarado lo había matado, pero yo todavía no sabía lo que era la muerte), para mi seguían juntos y vivos porque en Mafalda también lo estaban y ese era mi mundo.

Cuando ya fui mayor para tener la llave de casa o para ir al centro en colectivo con los de la primaria, lo primero que hice con mis ahorros fue ir a "La Favorita" y comprarme un cassette, lo quería original. Cuando llegué a la parte de música internacional, donde ellos estaban, encontré que había dos que nunca había visto y que eran muy distintos, de hecho no tenían ni siquiera sus flequillos, me puse nervioso, tenía el dinero para los dos, pero, iba a por uno, el resto igual era para pasar la tarde paseando, en los videojuegos, o seguir ahorrando. No pude contenerme (nunca pude y hoy sigo igual) me llevé Revolver y Abbey Road. Estaba muy ansioso por llegar a casa y estrenarlos.

Llegué, los puse, y ... no parecían ellos, no había tanto "yeah yeah". Pensemos que VideoMatch era casi de culto, lo daban a las 12 de la noche, cuando en otros canales ponían "Pausa para la meditación", ellos arrancaban un programa joven y desenfadado, con bloopers (ni idea de que eran hasta ese momento) que nos explotaban la cabeza, y "Twist and Shout" a todo lo que daba. Ver VideoMatch en aquella época era que tenías tele en tu habitación, que tus papás no se enteraban (pobres ingenuos nosotros) y que al otro día te la tenías que bancar en la escuela, pero en los recreos, el que no lo veía, estaba fuera de las charlas y las risas. Yo tenía una tele, que había viajado de España a Argentina y que unos milicos nos la rompieron en la aduana por si traíamos algo raro, nos costó la vida encontrar el repuesto de la pantalla, siempre las cosas nos costaron mucho. La antena de esa TV funcionaba mucho mejor si se le ponía un palito de la ropa en la punta.

Ya tenía Walkman y no paraba de dar vueltas una y otra vez esos dos cassettes, y alguno más que me había apropiado, me partían la cabeza, tanto "Taxman" como "Come Together" y el resto que las seguía en cada ejemplar.

El tocadiscos cada vez se ponía menos y a casa había llegado un equipo "Crown" doble casetera, ecualizador, FM, AM (y pará de contar) que era la bomba. Sí, porque con un doble casetera vos podías grabar. Y ahí empecé a congelar retazos de música para mí, retazos que me gustaban, que me transformaban por completo, que me hacían SENTIR en todo lo extenso de la palabra. En una de aquellas grabaciones tenía en un mismo lado "Cuando un hombre ama a una mujer", "Wonderful World", la famosa de "ghost", la del sombrero de Coker, y misteriosamente, "Rapsodia Bohemia", grabada el día después de que Freddie muriera, el locutor sobreponía su voz al acabar la canción, iba sonando muy bajito "any way the winnnnd blowwwwws" y él decía "único". Me quedó de por vida. El lado B, tenía más joyas, pero esa fue una casualidad increíble, yo no tenía claro todo eso que era, lo de morir, si bien mi abuela ya se había ido, pero sí que recuerdo, siempre me acordaré la noche del 24 de noviembre de 1991 cuando estábamos jugando probablemente a "Ladrón y poli" en el patio de Pachi, y Fito (su padre) lo llamó y le dijo que Freddie había muerto, tanto Ramiro como yo nos mirábamos sin entender la peli. Luego las radios se llenaron de su música, por aquel entonces, una serie con mucho raiting ponía siempre "Friend will be friends".

Eran tiempos de "asaltos" y había que tener mucho material y variado para esas fiestas. No sabíamos qué hacer con las hormonas, medias dormidas, con un pie en los Playmobils por la tarde y por la noche en la casa de Hernán: Asalto. Lo que recuerdo es que había muchos chizitos, mucha Coca, chicas (algo muy raro entre nosotros), y un buen equipo de música. Algún padre que nos vigilaba, y muchos casetes de todos nosotros.

Mi vieja había conseguido que un compañero del psiquiátrico donde trabajaba le grabara "Grandes Exitos 1 y 2" de Queen. Pum. Mi vida no fue la misma.

Por otro lado, siempre estábamos con la música rondándonos, los New Kids on the Blocks fueron una locura, los suecos de Roxette pusieron todo patas arriba, pero lo que de verdad puso todo patas arriba fue la llegada del CD. Y María Laura, la hermana de Pachi, había logrado uno, por ende, él también. Un mar de peleas se sucedieron porque no se lo tocara cuando ella no estaba. Tenían contados compacts, uno era el de Phil Collins (de la calesita), los otros, muy guachos, los de Queen, originales, en hermoso color, nada de escribir los nombres de las canciones en las cajitas de los casetes. "Greatest Hits II" era de un color azul profundo y sus letras do-ra-das. Tenía "Innuendo" también. En lo nacional, nosotros escuchábamos una y otra vez "Es tuya Juan" porque fue el primer rap que escuchamos en español, obviamente, cada uno en casa escuchaba su Charly, su León Gieco o su Spinetta según sus padres pusieran, pero Fito, que venía de unos discos densos por cosas personales, iluminó todo con "El amor después del amor". La gira presentación fue mi primer concierto en vivo, pagando, y con chicos de mi edad, en Provincial. Obviando a la negra Sosa en el monumento, gratis (palabra maravillosa) y León Gieco de la misma hermosa forma, en el mismo emblemático lugar de la mano de la madre de Carlitos.

1994 fue nuestra graduación de la primaria, sonaba "Brillante sobre el mic" y "La rueda mágica" pero antes de llegar ahí, yo ya había pasado y vuelto de los Guns ´n´ fucking Roses, me hice tan fan, con tanta fuerza, como luego me deshice. Me lo comí todo, desde "Lies" hasta los maravillosos "Use for illusion 1 y 2", pasando por "apetito por la destrucción" y todos los discos truchos que se podían conseguir, grabados ilegalmente en conciertos o estudios, pero que se vendían legalmente ( lo que hoy se dice un Bootleg). El álbum negro de Metallica y toda la Mtv de punta a punta. Esa era nuestra droga más grande, música en imágenes que te traían desde George Michael hasta Nirvana, de Elton John a Depeche Mode, de Inxs a Sinead o´Connors, de Aerosmith a Cramberries, de Kiss a The Cardigans, ya no hubo vuelta atrás.

Por casa sonaban "Tango feroz", Los Rodriguez, Mecano, la colección de revista Noticias de "Rock Nacional", Pavarotti and Friends por Bosnia, Lucio Dalla y "attenti al lupo".

Pero ahí iba el Bunny con sus pelos para arriba, engominados con jabón puro de tocador, con sus Ramones, y sus Sex Pistol, con sus Attaque 77 y sus 2´ (dos minutos). Cada uno de nosotros que tuviera un hermano mayor, iba a tirar para ese lado, o al menos, esa música iba a escuchar en casa, hablamos de fuerza mayor, nunca mejor dicho. Yo no tenía, pero seguía nutriéndome de todo aquello. En un asalto de Pachi sonó "Light my Fire", explosión total en mi cabeza, de donde había salido aquella banda nueva? Pobre iluso. Nueva. A los Doors los retome con mucha fuerza mucho después y para siempre.

Con el viaje a Carlos Paz de fin de curso llegaron los casetes que se vendían en la ruta, "Big yuyo" de Los Pericos, Los Enanitos Verdes y "no te peines en la cama", o Vilma Palma e Vampiro, casetes truchos, "pero buen camaleón" diría el Indio por aquella época, y a mí no me entraría su música hasta más tarde.

Llegó el tiempo de la secundaría. Ahí te alejas un poco de los amigos del barrio, y empezas una nueva vida con todos desconocidos (al menos ese fue mi caso). De aquella época, además de que Mtv seguía fuerte, recuerdo: Hermética, Almafuerte, los Rollings un poco más modernos, Molotov, Illya Kuriaky a full, más Metallica. Para ese entonces nosotros ya teníamos un "minicomponente" con bandeja de CD y a su vez, mi primera computadora.

En el 97 se fue todo al carajo, llegaron los Piojos (3er Arco), la Renga (El final es donde partí), redescubrimos los Redondos, Los caballeros de la quema, y hasta "sin gamulán" de Los abuelos de la nada. Ya íbamos a discotecas, y nuestra cultura musical tenía que ser más amplia, las hormonas lo mandaban. Llegó la cumbia como herramienta de acercamiento, también aquel tecno para mover los brazos como un robot. Me quedé con la primera opción aunque probé de las dos, eso quería decir ir a Caribbean o al Ku, a Contrabando o La embajada, a Pancho Villa o al Inferno.

Entre todo ese desmadre, una buena tarde por el centro, paso por "El pez volador" (Libros y revistas usadas) y veo que también vendían Cds usados, me topo con "Sheer Heart attack". Si bien "Grandes éxitos 1" traía "Killer Queen", nunca en mi vida lo había escuchado entero. Entro, voy al fondo, y un tipo de rulos, entre pelado y con pelo largo, me pregunta si lo quería probar, asentí, lo limpió, lo puso y en todo el local empezó a sonar ese ruido a feria, a circo, silbido, gente, y un "solo" de guitarra que va subiendo de volumen hasta que la batería de Roger invita a Freddie a cantar todo una estrofa en falsete. Casi me muero, me lo llevé enseguida.

Ahí decidí hacerme la colección entera de Queen. Me iba a costar mucha guita, pero de a poco iba ahorrando, llegué a dar clases particulares de informática, o lavar copas.

Para entonces también se iba agotando la magia de la secundaria, y volvía el miedo del cambio de etapa, hacerse mayor, trabajar más para ganar más, estudiar en la facultad, y diseñar un futuro. Aunque el mío hacía rato que estaba escrito.

 

El libro 2 se abre junto con las puertas de embarque de Ezeiza. No sé qué música escuché durante aquel vuelo tan psicodélico, pero entre que era la primera vez que volaba, me acababa de despedir de mucha gente querida y había dejado todo mi mundo excepto 20 kilos que lo transportaba en una maleta dentro de la bodega de ese avión, seguramente algo escuché para calmar mis demonios.

Tuve como 3 mudanzas en 3 meses, y para todos esos sitios llevaba la colección casi completa de Queen (Cds originales), un CD comprado trucho, lo que aquí sería el top manta, de U2 "All that you can´t leave behind"(título muy premonitorio), Lenny Kravitz Greatest Hits (trucho también), "Avalancha" de Héroes (rescatado de las locas manos de mi gran amigo Pachi, que por aquella época le daba por tratar muy mal a los CDs.), y varios cassettes donde tenía grabada toda la colección de Queen (completa), eran cassettes de 90 min o 120 min por lado!!! así que entraba mucho. En otro tenía grabado todos los vinilos de los Beatles de casa, estaba muy bueno tener una cadena porque podías grabar desde el plato del tocadiscos a la casetera. Y alguna cosa más que se me escapa.

Al trabajar de noche en un pub en Alcocebre me tuve que impregnar, sin escapatoria, en la música actual española, y también de algunos de sus éxitos, eran tiempos de "Torero" de Chayane, "Aserejé" de las Ketchup, "Morena mía" de Miguel Bosé, y una cosa llamada OT que todo el mundo escuchaba, luego supe lo que era. Una de esas noches escuché al acabar el servicio "a San Fernando" de Manolo y al llegar al departamento se lo dije a mi madre, quién lo volvió a descubrir, ya que no sabía que ahora tocaba fuera de "El último de la fila". Ella se daba con español profundo tipo Niña Pastori, Ketama, Rosa, David Bisbal o lo que sonara en el disco "Verano 2002".

Volví a Barcelona y trabajé en una cafetería, todas las mañanas mientras los croissants leudaban e iba preparando los "bocatas" sonaba: Jaime Urrutia (Dónde estás), U2 (la primera parte de su grandes éxitos y Queen "Made in Heaven", esos tres discos se me grabaron de punta a punta, la suma de ellos era lo que tardaba de que entraba al bar y le daba a las luces  hasta abrir de cara al público.

Luego me mudé cerquita, laboralmente hablando, pasé del Jamaica al Alcampo, y ahí me di fuertemente con Bunbury solista, a los 3 panaderos nos gustaba. Luego Bryan Adams (grandes éxitos), The Cramberries (también compilado), más y mucho U2 (ahí repasé toda su carrera sin obviar ninguno, de hecho, me empezó a gustar mucho un disco de ellos que rompía con lo que antes hacían "Zooropa"). Fuera del trabajo, yo estaba solo y ya había pasado un año desde que había llegado, por tanto empecé a frecuentar las Fiestas Argentinas, no faltaba ni un éxito del Rock Nacional ni una cumbia, y la verdad es que ahí recobré un poco el sentido de aquellas raíces, me aferré mucho a los Piojos que seguían firmes, la Renga parecía estancada, pero seguían sacando discos y sus giras se estiraban hasta acá, como también La Bersuit, por tanto de ellos 3 me nutrí bastante tiempo, conciertos incluidos, a la Renga la sigo escuchando duro y parejo, los otros dos, pasajeramente. La fiesta con el paso del tiempo se parecía a la peli "El día de la marmota", nos ponían exactamente lo mismo, año tras año, y no evolucionabamos, es más, uno podía saber la que venía despues, como si de un disco apreciado se tratara. Unas cosas llevaron a otras y dejé de ir asiduamente, para reencontrarme con esa burbuja del tiempo cada tanto, y así echarla de menos o sorprenderme con una grata sonrisa luego de que un tema muy quemado volviera a pasar por mis orejas, como cuando uno va a una boda o cumple de 15.

Mi cabeza iba dejando entrar otras cosas, cosas que antes no tanto, como Babasonicos (genial), Miranda (raros pero atractivos), Cielo Razzo (muy de Rosario y de Central). Junto a ellos venían del panorama internacional Depeche Mode, Black Eyed Peas (su primer disco fue una locura), Keane, Snow Patrol, Kaiser Chief, unos tímidos Arctic Monkeys, unos potentes Franz Ferdinand. Unas navidades me pegaron duro en Londres The Kooks, acaban de sacar su primer disco y era muy fresco y bello. Todo esto antes del 2006.

Para entonces ya escuchaba de todo, me movía por conciertos en garitos de la ciudad, y obviamente llegaron los festivales y con ellos las mil bandas que traían. Hay que decir que ya sabía que Barcelona era poderosa en muchos aspectos (arte, comida, arquitectura, etc.) pero al ver las bandas que venían, y venían absolutamente todas, te dabas cuenta de que baldosas estabas pisando.

No obstante, por esa época mis oídos descansaban mucho, pero mucho y cada vez más en los Rollings, después de aquel gran "Forty Licks" y de haberlos visto por primera vez en 2003, me partieron el marote. También hacía pie en Led Zeppelin, algo de AC/DC y los Doors como una copita antes de ir a dormir.

En castellano, Calamaro estaba renaciendo, mucho le ayudaron los de la Bersuit, pero también Fito y Fitipaldis, y así que estuve escuchando una buena época a este trío. También Coty y no me sonrojo al decirlo. En un festival (Viña rock) que fui por los Piojos y la Renga, me reenganché por un rato a Rata Blanca. A su vez conocí a Raimundo Amador punto y seguido una locura. Era como un Camarón vivo. Cómo le daba a la guitarra, española y eléctrica y cuánto rock y flamenco a la vez. Unos jovencitos captaron mi atención mientras llovía y esperaba por uno de los grupos argentinos, Pereza, no eran nadie, luego fueron por poco tiempo uno de los abanderados del rock (inexistente) español, para luego ser pop, y como la onomatopeya de un globo al estallar, hicieron plop. Pero en "los amigos de los animales" salían muchas bandas y cantantes muy buenos de la península, me los fui anotando y siguiendo, así salió Amaral, los Delinqüentes, Burning o Carlos Tarque de M Clan. Un ignoto Kevin Johansen también. Era la primera vez que lo escuchaba, sin registrarlo obviamente.

Entre los festivales y que la música ya viajaba a raudales por la red, me llevaron a dar con White Stripes, Mando Diao, Kasabian, Kings of Leon, y The Strokes.

El blues siempre sonó, pero por terceros, si metes un disco del inicio Stone, salen clásicos del blues, si pones a Tina, Elvis o  The Black Keys, también, pero la llegaba de Spotify lo cambió todo para siempre, ahora podías escuchar lo que quisieras, y algunas cosas se "linkeaban" con otras y así el panorama musical se ramificaba hasta el infinito.

El blues empezó a tomar control de un espacio de mi vida, Howlin´, Muddy y Hooker. Para luego indagar a través de los Allman Brothers, Johnny Winter, o John Mayall, e ir parar o volver a Eric Clapton, Jeff Beck, Rod Stewart, George Harrison, James Brown, etc., etc., etc., la música ya no tenía fronteras, yo tampoco, y la expansión era irremediable. Con esto, mi lejanía con Argentina era cada vez mayor, pero si volvía a su música era por la locura con Intoxicados, o para redescubrir viejos clásicos como Pappo Blues, Pescado Rabioso, o Vox Dei.

La marihuana necesita azúcar y un determinado tipo de música, claramente Bob Marley tendría que empezar a sonar desde que sacas un papelillo de la cajita, pero con las primeras caladas fueron aterrizando Onda Vaga, mucho reggae desconocido y a la vez profundo como el de Peter Tosh o John Holt, Kevin Johansen y Tame Impala entraban por una ranura.

Si la yerba se consume en espacios abiertos y con música en vivo podés escuchar lo que venga, de Brushy One String hasta Fumaça preta, pasando por Freddy Fat Drops o Za! para acabar cuando cierra el festival escuchando muy buena música electrónica, ahí te vas enterando un poco del porqué de la necesidad de los estupefacientes con esos bits. Y si estás en un lugar cerrado, en lo que antes Mtv reinaba, hoy lo hace Youtube, y mientras los videos más atractivos sean visualmente hablando, más vas a disfrutar y así también descubrir bandas como Polo & Pan o King Gizzard & the Lizard Wizard. Puede que caigas en The Growlers o The DØ y te levantes con las bandas del hijo chino de Lennon (Goastt o Claypol), Foxygen o Future Islands. Beach House, The XX, Unknown Mortal Orchestra, MGMT, Woods, Justice, La Luz, Monophonics, son otros ejemplos de buena música y buenos videos, además de buenos directos.

Para nuestra desgracia, rock hay cada vez menos, te puede sonar algo parecido en Black Rebel Motorcycle Club o The Picturebooks, Night Beats, Radio Moscow o Black Pistol Fire, pero la pregunta es: cuánto tardarán en corromperse o separarse, como les pasaron a: Kings of Leon, Franz Ferdinand, Gossip, o tantos otros. Suerte que aún existen los vinilos de la época. Que el disco está de moda y con ello las reediciones y que Spotify tiene un catálogo para no acabárselo y si eso pasara, ya hay miles de plataformas detrás para recoger el cetro.

No tengo problema, como buen melómano, me lo banco todo, y más desde que tengo tocadiscos. Por la púa puede pasar de todo, como también por las playlist de Spotify, eso sí, el gusto que da detener un momento la vida, esta agitada vida, para disfrutar de unos veintipocos minutos por lado de algo que te gusta y además tiene frito y sabor a viejo, no tiene precio. No me quise meter porque sabía que iba a perder la cabeza, ahora pienso que perdí oportunidades, pero todo llega cuando toca.

Hace un año, en pleno confinamiento nos reinventamos por las tardes con la música, hicimos de una hora, la anterior a los aplausos, la hora del baile, y allí la pasamos bárbaro con Sofi Tukker, Cage the elephant, Metronomy o cualquier video realmente entretenido. Hubo tardes de rock, de rock nacional, de popurrí o remember Classics.

Ya no voy a festivales, uno por el virus, otra porque aún no están preparados (o no estamos), y otra porque llegó Gael. El 31 de diciembre del año pasado, estábamos pasándola realmente mal y con el susto propio de la llegada del día esperado ( esperado y no tanto cuando lo tienes delante de tus narices), tuvimos que ponernos a bailar la danza de la "dilatación y respiración" y para ello nos hicieron compañía las mejores baladas de los Beatles y John Lennon.

Se extrañan las Merces multitudinarias, los viajes descabezados como aquel que fuimos hasta Gredos para ver a John Fogerty, el que llegamos casi hasta Marbella, sin nunca haber hecho más de 100 kms con la Harley solo para ver a los Black Keys, subirte a un avión para ver a los Rolling Stones en Estocolmo, Amsterdam o donde toquen. Cruzar el estado español para 45 minutos de rock argentino de la mano de Guasones, conocer Valencia por los Piojos, Albacete por la Renga, Mataró por Bersuit, estos últimos no son comparables con los primeros, pero reflejan el nivel de locura que uno puede llegar a tener por la música. He tenido la suerte de ver muchos conciertos en vivo, dentro de los que destaco RHCP, ZZ Top, AC/DC, Johnny Winter un par de días antes de morir, el resto de Queen, Charly Garcia, Robert Plant, Iggy Pop, y unos arruinados Guns and Roses que terminaron de dinamitar lo que me quedaba de buenos recuerdos de sus canciones. Prometí no volver a ver bandas acabadas, pero quiero ver a Rod Stewart, a Elton, Paul, Ringo, Bob, Jagger, Keith y una lista interminable de dinosaurios que siguen subiendose a los escenarios. Prometí no ir más a festivales, pero, podré resistirme?

El nene hoy por hoy se duerme con Ac/Dc, Queen, The Last Shadow Puppets, Polo & Pan, y necesariamente con Creedence (una banda silenciosa pero que está con uno desde toda la vida). Cuando ya está drogui guían sus sueños Roy Orbison, The Platters, Elvis, Beach Boys (sobre todo Pet Sound), Pink Floyd (sobre todo los psicodélicos de los años de Syd), David Bowie (clásicos por todo lo alto) y Stevie Wonder.

Realmente le hemos puesto de todo, y es una locura ver cómo reacciona a cada cosa, pero lo es sobre todo más cuando ves que algo muy tuyo como Queen lo mece y lo enriquece desde tan pequeño, y yo al lado, con un nudo en la garganta y los ojos chispeantes.

sábado, 9 de enero de 2016

En resumen

Cuando empizan los años uno se pone nuevas metas, que más o menos por marzo, va desestimando, para en noviembre reirse de lo iluso que fue. Pero cuando acaban los años, en realidad en dificil pensar que las cosas comiencen y se acaben porque un tal Gregorio se le antojara meter en un papel 365 amaneceres con sus respectivas noches. Las cosas no son perfectas y cada 4 años hay que agregar un día. Cosas de la vida.
La cuestión es que uno mira en retrospectiva lo que hizo.
Empezando por las pasiones, Central cerró el mejor año en mucho tiempo, quizas desde el 2000 que no lograba algo así. Por un punto, que nos robó el arbitro en cancha de San Lorenzo, no quedamos segundos, si ellos. Pero con la tercera posición nos reconocieron en todo el país que fue el equipo revelación, con técnico primerizo y un toqueteo infernal, muy aguerrido, mucho ataque y un lindo plantel. De la Copa Argentina quedamos segundos, perdiendo la final, bue, nos la robaron como ya todo el mundo sabe. 3 goles le regalaron a los bosteros. Un asco la impunidad en la que queda todo, pero si en la FIFA hay ladrones, si en la AFA siendo 75 posibles votos quedaron empatados a 38, que vamos a esperar de Boca, herido por la expulsión de la Libertadores, con su archienemigo rumbo a Japón, con presidente nuevo, y el "apache", que volvió para salir campeón, y lo dejaron, totalmente inmune a rojas, como el grave ejemplo del pibe de Argentinos al que le partió Tibia y Peroné. Igual estoy contento con Centralito.
Con Clara y Lady nos sabemos llevar, la verdad es que nos complementamos, como todo el mundo, tenemos nuestros más y menos, pero se puede decir que hemos cerrado este segundo año de convivencia aprobando con un notable.
He tenido la gran suerte de viajar. Formentera, Ibiza, Llança, Sant Pere Pestador, Monte Perdido, Madrid, Segovia, en lo que se refiere a viajes nacionales, sin olvidarme de las rutas con la banda motera, o los campings con los chicos. Y Marruecos para coronar, con una compañia excelente, mis dos grandes amigos Pachi y Pepo, que no se conocían más que de vista, y se llevaron muy bien, y Clara, claro.
También hemos sido grandes anfitriones, han pasado por casa una cantidad de amigos, y hemos celebrado la Noche Buena aquí, y no salió nada mal (hay que decir que el plan era infalible, a quien no le gusta un pionono, entrañas rellenas de bacon y Garcia Vaquero, y un sinfin de complementos para tener a esta pequeña familia unida hasta más tarde que Papá Noel pasara).
El cumpleaños en un ático alquilado fue otro éxito, 9 personas deseadas, una casa para nosotros solos, una torta Stone y un increíble asado al que no le faltó de nada. Podría haber tenido más invitados, pero por viajes, lejanía u otros motivos, no pudo ser.
Con respecto a la música, no sé si recordaré todos los que vi, pero lo intentaré:
Beach House en el Apolo.
Vetusta Morla, Lenny Kravitz y KINGS of LEON en el Hard Rock Calling (en la playa! Port Fórum Sant Adriá)
The Strokes, Foxigen, la banda del hijo se Lennon (Sean) The  Ghost of a Saber Tooth Tiger, Anthony and the Johnson, Baxter Dury, THE BLACK KEYS en el Primavera Sound (que además nos regaló miles de sorpresas y bandas a seguir como: Mac DeMarco, Benjamin Booker, Albert Hammond Jr., entre otros) en el Fórum.
AC/DC en el Olimpic
Bombino, Brushy One String en la Mercè.
The Bon Scott Band y The Smoking Stones en el Pueblo Espanyol.
Hasta aca me llegó la memoria, o bien, no vi a más nadie.
Cine, libros, cómics, mar, montaña, un año divino.
En el laburo todo igual, más adaptado al puesto, más desenvuelto, quizas más atrevido (cosas que te da el hambre) con encargado nuevo, el mismo sueldo de siempre, y unos turnos que no sé cual es el mejor.
Pero en el trabajo no es todo igual, porque este año faltas vos.
La vida se llevó una sonrisa, una alegría, un empuje, una garra, que hace más insípida cada mañana, hace aburrida cada charla de futbol, hace que no vea el Madrid para luego criticarlo en tu cara, hace que no me ponga la sudadera "del Rosario", como tu le decias, para que me llames de lejos "Canashaaa!", Manolo explicame una cosa, porque mierda te tuviste que ir así, de esta manera, y me dejaste rodeado de pelotudos, gente simpática, alguna, y repleto de imbeciles, que no merecen tantos minutos respirando, porque son escoria, gente, si se les puede llamar así, de mierda, gente que no suma, que en cualquier país inteligente estarían pidiendo en la calle, pero que en cualquier país tercermundista debería estar gobernando. Estos privilegiados que se dan el gusto de jodernos cada mañana con sus caras de vinagre, con su poca predisposición, con su falta de sangre, por qué ellos siguen por aca, y tu nos vuelas en silencio por ahí? es todo parte de la gran lección de la vida, tengo que verlo así, para hacerme disfrutar más is buenos momentos, pero sigo pensando en la injusticia de este sueño, que no decimos tener, y que no decidimos cuando irnos.
Te digo la verdad, escucho el último CD de Queen, Love, uno doble, compilado de sus temas más lentos, menos comerciales, y me viene al pecho la misma angustía de su desaparición, lo que generó en mi en aquel momento, y lo que motiva ahora cada vez que lo veo o escucho. Pero con vos es distinto, todo esta guardado en la frágil memoria, ese disco duro que hace desvanecer las imagenes, voces, sonidos, caras y movimientos, a cada paso que damos para adelante se borra una huella de atras. Y eso da miedo.
El otro día terminaba de ver "Enter The Void", peli rara donde las haya, pero que me trasladó, me transportó, en medio de los vuelos del personaje, que muere, pero que luego de su punto final, se convierte en un punto seguido, y lo vemos, sobrevolar las cosas que le interesan, sin interferir, sin que nadie lo perciba, será eso lo que nos espera? Estas leyendo ésto al lado mio mientras tecleo?
Esas imagenes junto a las de "Hereafter" de Clint Eastwood, que protagoniza un rollizo Matt Damon, y "I Origins" son las que me da una especie de calma o pista de lo que puede venir.
Ante todo esto, voy por más, y más que nunca. Este año vendrán nuevas sorpresas, y todas sin que podamos doblarlas o partirlas, ya estan ahí esperando por nosotros, solo hay que dejarse llevar y poner el pie donde más apetezca, está todo escrito.


lunes, 3 de marzo de 2014

...mate



Veo Una Puerta Roja Y La Quiero Pintada De Negro
NingÚn Color No MÁs Quiero Que Se Conviertan En Negro
Veo A Las Chicas Pasar Vestidas Con Sus Ropas De Verano
Tengo Que Dar Vuelta A Mi Cabeza Hasta Que Mi Oscuridad Vaya

Veo Una LÍnea De Coches Y Todos EstÁn Pintados De Negro
Con Flores Y Mi Amor Ambas Nunca VolverÁn
Veo A Las Personas Voltear Sus Cabezas Y RÁpidamente Mirar A Otra Parte
Como Un BebÉ ReciÉn Nacido Simplemente Pasa Cada DÍa

Veo Dentro De Mi Y Veo Que Mi CorazÓn Es Negro
Veo Mi Puerta Roja Y Ha Sido Pintada De Negro
QuizÁ Entonces DesaparecerÉ Y No TendrÉ Que Enfrentar Los Hechos
No Es FÁcil Enfrentarte Cuando Todo Tu Mundo Es Negro

Nunca MÁs Mi Mar Verde Se TornarÁ Azul Oscuro
No PodÍa Prever Que Esta Cosa Te PasarÍa A Ti

Si Miro Lo Suficiente Al Sol Cuando Se Pone
Mi Amor ReirÁ Conmigo Antes De Que Venga La MaÑana

Veo Una Puerta Roja Y La Quiero Pintada De Negro
NingÚn Color No MÁs Quiero Que Se Conviertan En Negro
Veo A Las Chicas Pasar Vestidas Con Sus Ropas De Verano
Tengo Que Dar Vuelta A Mi Cabeza Hasta Que Mi Oscuridad Vaya

Hmm, Hmm, Hmm,...

Quiero Verlo Pintado De Negro
Negro Como La Noche, Negro Como El CarbÓn
Quiero Borrar El Sol Del Cielo
Lo Quiero Ver Pintado, Pintado, Pintado, Pintado De Negro
¡sÍ!

domingo, 6 de octubre de 2013

positivo



Atate el pelo, subite atrás, poné bien fuerte “Born To Be Wild”, y aguanta todos los embates del viento lo mejor que puedas.
Así será mi mensaje, furioso y rápido. Claro, con amortiguaciones, ruidoso.
Luminoso, como los días en que no eran nuestros, sino míos y tuyos. De los dos, pero con el factor común poco desarrollado.
Agarrate, abrazate a mi minúsculo cuerpo, hacelo de la misma manera que lo haces cuando nuestras almas se funden y dejan que nuestros cuerpos suden un rato y se den lo que necesitan. Algo de amor.
Vamos por la mitad de la soleada ruta, las ruedas se adhieren bien, el pavimento es la vida. Se puede rodar sobre ella todo lo que quieras, el día que te caes duele, un día puede que no te levantes, pero, ¿Cuántos kilómetros harás por su mezcla hasta que llegues a eso?
Es un camino a ningún lado. O a muchos. Es como un paseo sin rumbo. Quizás la noche nos sorprenda bajo un techo estrellado, quizás un los guardianes mosquitos de un lago nos dejen dormir, tal vez la luna ilumine los últimos minutos de nuestra unión, esa que a la mañana esta tan deshecha como las sabanas.
El termo sigue caliente, hoy no nos olvidamos de la bombilla, el tronco que sostiene nuestro desayuno se pregunta que es lo que bebemos. Hace tiempo que le perdiste el miedo al mate, y a otras cosas también. Hace un tiempo que soy más yo de tenerte a mi lado, y otras cosas también.
Boggie Chillen’ viene de improviso a mi cabeza, el tintineo de esa guitarra me azota, me deja desnudo ante mi próximo sueño por cumplir. No hay nada que se interponga ante las ganas de un hombre.
Sobre las luchas y la música, sobre esos pilares se construye tu imagen. Tanta claridad de golpe entró por la ventana de mi corazón el día que te vi, que creo que es el acumulador que más energía me sigue dando cuando se cortan las luces de la gran ciudad. La de mi mente.
Quiero llegar a una cascada, volcarme sobre el agua, que no haya nadie, que sea miércoles, que la rabia de la rutina se haya quedado encerrada en el mismo momento que la llave dio su último giro, quiero que nada me preocupe más que seguir buscando fotos para mis recuerdos. Que el tiempo pare, que se ralentice, que serpentee como Morrison a su micrófono, que amague con caerse, que cierre los ojos, que de un salto y nos conceda ese waltz.
Si atardece que sea sobre un mantel, que el libro se haya llenado de pasto, que la sombra del Eucaliptos no pare de refrescar mis memorias, que en el narcótico momento tu sombra a contraluz muestre ese vientre hinchado y mi eternidad entre tus pechos y ese monte. Que los duplicados latidos de tus pasos paren justo frente a mi, permitas que bese tu piel, te haga lugar, me seque la baba de la siesta donde tenía una pesadilla de mi vida anterior, y te sirva un rico té.
Cuando el atardecer, indecente e infaltable, grita como Jagger en Sway, las cosas estan recogidas. Rodar de noche es entrar en comunión con habitantes desconocidos, chicas que venden lo que queda de sus almas, pues sus corazones estan detrás de ese viejo motel, cerca del baño, al costado del almacén de bebidas, en una cuna. Lobos corredores, jaurías de buscavidas, mercenarios, responsables de martillar sus presentes a cambio de dignidad para sus planes. Animales de poca compañía. Bichos que durante la diurna jornada no se atrevían a dejar sus escondites. A muchos nos pasa lo mismo. Pero un día cruzamos la calle sin la mano del mayor.
No se a donde vamos, no creo que nos importe más que estar bien, ayer el subtitulo de una serie tiraba: “tu eres mi hogar”. Creo poder decir que siento lo mismo.
Un día las viejas heridas nos harán más libres, volveremos a tener bocas precoces, volveremos a tener lenguas sin mordeduras y caricias sin ataduras, hasta ese momento, sigamos curándonos de la manera que nos sale.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Ayer no hubo, pero hoy sí.

Tengo este amigo loco con el que predicamos, casi a diario, nos retroalimentamos de ideas que nos sirven, que entrarán en la valija con la que nos movemos, y una frase que decimos ultimamente es: que si no hacemos mas cosas en porque estamos vivo. Será eso me digo, será por eso que escribo menos, o menos profundo, será que el buen clima invita a otras cosas, será lo raro de estas vacaciones que parecen de relax, por un lado, y por el otro, de continuo aprendizaje, si bien uno nunca para de "aprehender", a veces fuerza un pelín más la maquina intentando acortar los tiempos de los resultados.

Para matar esos ovillos desprolijos mentales voy poniendo música, la pongo a la misma hora que tecleo, no mucho más. Para otras acciones, los auriculares y la más diversa "raza" de artistas, para no aburrirme, para desconcertar al oído, para alimentar las armonías con las que luego uno va haciendo camino.

Una vez me tuve que decidir, tenía poco dinero, nunca tuve mucho, pero en aquella época tenía especialmente poco, pero era más que nada. Eran mis primeros "chimangos", creía tener una entrada constante, por tanto me incité a completar alguna colección, de música, de artistas que me gustaran.
Había por aquellos tiempos solo dos bandas internacionales que me giraban el moño, "los" Bitles, y Queen. Cuando ví que, la china nunca bajó los precios de las obras de su finado marido, y que, contaban con una gran cantidad de joyas, la opción fue la más fácil.
San Lorenzo y San Martín, "El pez volador", así se llamaba y espero se siga llamando la tienda de libros, ravistas y cds. de segunda mano (entre otras cosas).
Había un zulo al final de un zaguán posterior. En aquella cápsula habitaba un tipo raro, quedado en el tiempo, que ahora me recuerda a mi psicólogo. En las paredes estaban los discos compactos encerrados en carceles finitas contra dedos rápidos, de la amplía elección posible, de "mi" banda había un par. "The Game", "A Kind of Magic" y "Sheer Heart Attack".
Éste último era totalmente desconocido por mi. Nunca hubiera imaginado que el cantante bigotudo tendría esas melenas.
Nunca voy a olvidar el sonido del primer tema de mi disco. Nunca.
Esa especie de carrusel, ese ruido envolvente, esa guitarra subiendo, ese desconocido tema, esa maravillosa canción me cautivó. Para siempre.
A día de hoy es ponerla y, retroceder a éste nítido momento que les confieso.
Le diría unas gracias más grandes de las que le dí, le contaría todo lo que lleva recorrido ese CD conmigo, las mudanzas, las cajitas rotas, ahora el "librito" pegoteado por agua de las letritas, todo eso y mucho más en un abrazo le compartiría a aquel tipo que me hizo tan feliz sin saberlo



Now de los Rollings vino en el mismo pack 4 x20€ del que hablabamos el otro día. Pero sin traicionar las ganas de escuchar a los jovenes Stones, aquellos que eran totalmente ignorantes de su explosivo éxito pocos años más tarde. De esta preciosa sesión de rabia juvenil musicalizada se rescatan muchas joyas, hoy dejo este video, bastante trillado, pero bien, a mi me gusta.


En vistas de la próxima arribada, vamos calentando motores (Espiritu Salvaje - Onda Vaga). Esta fresca banda tiene algo, algo que me pertenece y no sé que es. Me robaron el corazón con aquel video tan casero que solo giraba en una habitación (cuando hable de ese CD, lo pondré), y hoy no puedo dejar de escucharlos.
Este compact nos lo vendieron en el primer concierto que vimos de ellos aca en Barcelona, Music Hall, era la segunda vez que venían, de la primera ni nos enteramos. En la segunda eramos menos de... 100? por decir algo. El año pasado ya estaba la sala más llena, dentro de 20 días seguro llenarán, ojala sea así por ellos, así por nosotros, así ... así...

No dejo tema, dejo peli argentina, entera, donde en un momento sale el tema...




lunes, 2 de septiembre de 2013

Los 3 de hoy



Hoy empecé por el sector “Lengua castellana, o español”, León Gieco dice su perfil, “Mensaje del alma” su título, sus letras son muy emotivas, me trae muchos mates a la mente, mucha nostalgia, me borra la última bochornosa actuación del autor por estas tierras, me lleva a la vera del río, aquel Paraná que tanto me late, aquel que puede ponerme chisposos los ojos, aquel que me estrangula la garganta de solo saber que mi madre lo ve cada mañana, que mi hermana se esconde cada verano por las islas como en otra vida yo lo hacía, me lleva a las lágrimas que lavan, las salvajes que atacan sin contemplación, las que no preguntan la hora ni el momento, solo salen del alma para purificar, para oxigenar esta cansada sangre, hidratar estos ojos que quieren más, y tienen poco, tienen mucho pero quieren más.
A eso me lleva y aun gran amigo, un pibe extraordinario, noble como los eucaliptos de la barranca, hermano de un grupo fuerte, raiz de mis amigos, de los verdaderos, de los que extraño, odio y quiero al mismo tiempo. Julián (de otra forma no se podía llamar) me lo dio, me lo regalo sin querer, o sea, sin pensarlo y queriendo mucho.
Mi vuelo del 2009 salía en pocas horas desde Buenos Aires, Tienda León, la puta compañía esa, tan cómoda y tan hiriente, pasaba por casa en 40 minutos. En la discoteca (creo que se llamaba Madame) me había dejado los últimos pesos, que no eran ni pocos ni muchos. Nos lo bebimos todo, todo para gozar, para disfrutar, para pasarlo bien. Para despedirnos. Miento. No era Tienda León, pido disculpas, era mi tío Jorge quien me acompañaba en esta procesión, él y Adriana me acunarían en los asientos traseros de su coche mientras mi cuerpo emanaba tanto alcohol como podía.
Fue en la esquina de Los Alpes, panadería de borrachines por excelencia, solo pocos sabemos que por la puerta del obrador, desde siempre, le tiras unos mangos a los laburantes y te pasan una bolsa de felicidad calentita.
Allí, metiendo base al cuerpo tan liquido, nos abrazamos, como siempre, calidamente, hasta la próxima y por todas las veces que no lo vamos a hacer. Así fue que lo sacó de su flamante coche, acabado de comprar, y con mucho sacrificio, buscó la cajita y me lo dio. No sé de que manera le habré dado las gracias. Hoy, él no lo sabe, pero es un CD de tortura, de avión barato para mi mente, de paz, de saber que en el pasado hice muy buenos amigos. Que tengo suerte.

Entero para Uds., espero que al señor Gieco no se le despierte la vena "boina" y no me denuncie por este Link.

De entraña Rolling saqué “Goats head soup”, un excelente disco que compré a conciencia, sin ofertas, me puse en la tienda “Castelló”, de La Maquinista, (ahora en las estanterías solo hay ropa) a ver las contratapas, a buscar un hermano a “Black & Blue” –ya hablaremos de él en adelante- algo compacto, pocos temas, pocos éxitos, todas genialidades, cuando digo pocos éxitos quiero decir que tenga pocos temas tan quemados en recopilatorios o en directos. Empieza con “Dancing with Mr. D”, ponete los vaqueros y salgamos a rockear, de los otros 9 temas que tiene podemos excluir “Angie”, y ponerlo en una fiesta de veintiañeros y pocos podrán seguir sus estribillos, me gusta lo fresco que es, pero sobre todo, que no me falló la intuición al cogerlo.

Miren este precioso conciertito de 20 minutos por Dios!

Queen in Nuce. Así se llama el último álbum que seleccioné hoy. ¿Cuál?¿Como se llama? Queen in Nuce, es una joyita. Pirata. Voces preciosas jóvenes, vírgenes. Sonido por explorar, un mundo de posibilidades delante de ellos. El disco pertenece a la prehistoria de la banda, cuando Deacon aún no estaba y Freddie recién entraba.
Calle Pelai, de otra disquerías que desapareció, tenía un sótano enooooorme, lleno de música, había cosas increíbles, muchas, muy baratas. Había Mercedes Sosa, La Mosca, Atahualpa, que se yo, era algo rarísimo, nunca entendí por qué cerró, pero sospecho que el FNAC Triangle no debe haber ayudado mucho a su supervivencia. 


domingo, 1 de septiembre de 2013

tarea veraniega



Decidí reactualizar mi oído musical. ¿Cuántos de nosotros tenemos CDs? Pilas de ellos, muchos llenándose de polvo, otros, los escogemos, miramos la portada, luego la contra, para recordar un buen momento, pero a nuestra vista hay algún tema que no se le escapa, no le gusta, le parece demasiado escuchado, se lo comunica al cerebro y éste le da las directrices a los brazos para que las manos dejen donde estaba anteriormente el objeto, y redireccionar la búsqueda y/o inquietud hacía algo o más fresco o más lejano o distinto o, miles de “os” (letras “O”, plural).
Se dieron cuenta que cuando puse “ y/o inquietud” no suena del todo correcto, sería “e/o inquietud”, pero como nunca lo vi así escrito prefiero guiarme por los impulsos. Aquí sí dejo que eso ocurra, en la vida real, la única, no pasa tan a menudo. ¿Dr., tiene turno para la semana pasada?
Y fue allí, donde me dí cuenta que, si bien Fito dice que “las cosas tienen movimiento” (y me gusta la idea de la transformación de las mismas), me gustaría agregar “y también historias”. Ambas cosas son lógicas, casi trivialidades, pero eso no nos compete. No hay juez aquí.

De la torre de “Internacionales Varios” cogí: “Pensées concrètes” de Amélie Angebault.
La piba ésta, con nombre de peli de culto, nos cautivó una de esas noches mágicas, de las que uno no espera nada y las cosas salen mejor de lo planeado.
Fuimos (Clara y yo) con unos amigos (Agus y Mati) al concierto de una banda callejera que se la rebusca habitualmente cerca de la catedral, se llaman Microguagua, son mestizaje, hay argentinos, uruguayos, y demás yerbas. Tocan desde Marley hasta Todos Tus Muertos, de a poco van metiendo sus temas, pero Los Cadillacs o Che Sudaka (otra banda del mismo estilo, en la que se reflejan) son las que más aparecen.
El sitio quedaba en el Raval, pequeño salón, quizás a priori no pensaban llenar, donde entrada bien la noche, no cabía un alfiler, no se podía respirar y se había transformado en un sauna, y los carbones… los humanos.
La recaudación (míseros 3 € por cabeza) eran para las mujeres de los mineros de Bolivia. Sin palabras.
De telonera, esta niña que se asomaba al postigo de ser una mujer, o al menos su fragilidad, dulzura o  suavidad, daban esa impresión. Sus temas hipnotizaban, y al acabar la función decidimos comprarle su arte.


De la columna “Nacionales y españoles” cayó Guasones, Gira por España 2012.
¿Les hablé de este viaje? Algo les dejé ver en el texto “Cuatro Marcas” (dejo link por si quieren chequear). Brevemente, para navidades Mati me regaló la entrada para ir a verlos a Madrid, hacían de teloneros de M-Clan (Bored), fuimos en bondi, me leí un libro entero de Fabio Volo, él comenzó a leer un libro olvidado que nunca pudo terminar y aun buscamos por las librerías. Llegamos justísimo, encima había que cambiar tickets para la vuelta, encima la capital se veía azotada por una huelga del transporte público. Lengua afuera, unos cubatas y a la pista. Facundo mostró rock durante lo que le permitieron 45 minutos muy Stones. Felicidad. Volvemos a las casillas nuestras, vamos por otros tragos, preguntamos por los camarines, y el que nos guió nos regaló este CD. Bah, éste no, el de Mati, que le ofrecí como regalo navideño. El mío, éste, el que escucho, me lo dio el batería de Guasones, que tenía muy buena onda con mi compañero y que además, nos facilitó su pulserita para entrar a los VIPS. Noche redonda. Anécdota para enmarcar. 



Del sector “Rolling Stones”, December’s Childrens. Nada del otro mundo, una buena oferta del FNAC, 4 por 20€, opté por comenzar a integrar mi mermada colección desde lo más profundo de la historia musical de la banda, así que seleccioné 4 de los primeros que más adelante irán viendo.

Imperdible en el video a Keith con gafas!

jueves, 28 de febrero de 2013

beast of burden



Hoy no estoy de humor, estoy cansado.
Luego de una década de impecable servicio, me siento despreciado, infravalorado y aburrido, con tanta vitalidad como los añorados trapos de piso.
Muchos podrán decir, como todo el mundo hace, no te podes quejar, o no esta el horno para bollos, pero mi alma, el engrudo ese que recorre tanto mus venas, como mi células grises, como el motor de todo este aparato no entiende de crisis, se resiste en aceptar las cartas de esta ronda, puede que todo sea una gran coincidencia, un gran aro por el que tengo que pasar, pero para acompañar a esta última metáfora, me siento gordo.
Son tantas las personas que se llenan sus bocas de lo bien que hago tal, o lo correcto que soy utilizando cual, son tantas las personas que me apoyan incondicionalmente, pero algo ya pasó. Algo que quedó en pretérito ya no tiene arreglo, como los lindos puntos que luzco por la retaguardia, con el mismo motivo, como si de una representación carnal de lo que me pasa laboralmente habláramos.
Y te pagan curso de aquello, y no te vayas, y te mantengo este arreglo y te doy entradas para tal partido, y nos desprecies este refugio que te doy ahora cuando la piedras que caen son las más afiladas, y tantas y que me sobrepasa el tema.
Esto se tendría que haber acabado en tiempo y forma, en su momento, aquella vez, cuando por razones de fuerza mayor asumí un cargo por el que NUNCA me pagaron, y luego de terminar con aquel título que me reconocía lo que soy, tendría que haber tenido los huevos de hablar más alto, como ahora hablo, para decir, no señores, este no es mi precio, mi valor es este.
Pero todo eso quedo en las cloacas después de que pasará la tormenta. Ahora que las canas ya cuadran con la edad, ahora que no se le ven los dientes al lobo sino que se le nota la panza bien hinchada de haberse lastrado a millones, ahora, es cuando ya fue. Ya fui.
Será que se me cruzaron los astros porque uno a veces se proyecta según lo que le dicen, y sigue creyendo.
Hoy era el día D, el día de hablarme, de decirme: esto es lo tuyo. O chau.
Hoy era el día de la ruptura del binomio, el corte de este pesado grillete con el que cargo hace tantos años. Hoy.
Y es justamente esta jornada en la que me encuentro la que me ha hecho decir un par de cosas más, a quien tenía que ser, alto, como mi moral, como mi frente.
No me he dormido, he ido haciendo cosas, he disfrutado de la tranquilidad de estos 3 meses, tranquilidad económica  no mental, a veces influye a veces no. A veces van de la mano, y otras, no.
Este tiempo de amoblamiento de cabeza, de masaje en la espalda y un poco de agua en la esquina del cuadrilátero, hacen que el próximo round sea también soportable, como siempre (y sino que?).
Todo ira como tiene que ir, nada más que a mi se me viene cargando con un peso al que decidí “darle” la espalda,  no soy tu “beast of burden”, no vas acabar conmigo, ya veras, saldré airoso como siempre, con la lección bien aprendida por que no hay cosa que valore más que mi potestad, mi libertad y mi vida, nadie se va a meter en ese terreno. Además quiero un poquito de ese futuro, lo quiero ya, traémelo quiero tocarle la cabecita con las mismas ganas que a mis futuros hijos, quiero respirar ese aire que entra por el balcón que aun no disfruto, o ese césped, o esos sitios que aún no pisé.
Quizas el orden de lo escrito no es lo más apropiado, deje actuar al que dictaba sin ofenderlo corrigiéndolo. No estaba para eso, el quería que fuera así.

sábado, 7 de abril de 2012

Op. Op. (segunda parte)



Capítulo nebuloso.

Dentro de la bóveda hay media docena de blocs. Te estacionan, nunca mejor dicho, te aparcan y a la vez te cambian de clima. Una frazada que tira aire caliente y un montón de relojitos te rodean.
Empiezan a presentarse los especialistas.
Primero/a: la ingeniera civil, se dedica abrir vías por tus muñecas.
Segundo: un anestesista híper-mega tatuado.
Tercero: El Sr. Neuro (preguntando otra vez que pierna era. Sin querer equivocarme le digo que la izquierda. Menos mal que no soy disléxico)
Cuarto: Mrs. Pain que se pensaba que yo tenia poderes. Me dijo si la recordaba. Y yo le dije que así, era imposible. Solo se le veían los ojos. Me explicó que ella era la que me había atendido en la clínica del dolor. A bueno.
Quinto: ZZZzzzzZZZZ no sé en que momento fue, pero fue a traición. Ya no era yo. O realmente era yo? Nunca me queda claro quien es el que manda entre los conscientes y sus antagónicos.

July en Sky with Diamonds

Si esto fuera un libro tendríamos que recomendar a esta altura que vayan comprando el de otros autores para completar la historia.
Si los otros autores tendrían Blogs, ahora los podría “linkear” hacia ellos, para que cuenten lo que yo no podré. La parte del papelón.
Retoma mi lucidez cuando me encuentro pidiendo morfina en un sitio raro con la inmensa sensación de que me habían ejecutado por la espalda con un cañón.
Sister Morphine intenta calmar mi padecer. Nursery Morphine al fin, lo hace. Floto. No siento ni soy. Todo es ciencia ficción.
Cuando me “re-establecen”, se acerca una enfermera me mete una plancha de madera por la espalda y con el cuidado de una madre con la yema del huevo frito para su hijo, me coloca en otra cama con la que me hará otro tour.
Ahí es justo cuando me reencuentro con mis guardianes. A una la veo casi emocionada, al otro silenciándome, advirtiéndome que teníamos que hablar, que no haga más papelones.
Vuelta al cuarto. Me explican mi derrame vocal. Me río. Les cuento algo de lo que recuerdo. Me duermo, él se va, ella se queda.
Cuando despierto veo a madre e hija acompañándose.
Siento mucha presión en el pecho. Se lo comunico a la enfermera de turno que pasa de mí como de un perro de la calle.
Intento calmarme, cierro los ojos y zas!! Me viene una arcada descomunal! De no ser por los reflejos de Clarita aun nos estarían duchando para sacarnos el vomito. La anestesia quedo cercada en una milagrosa bolsa de nylon.
Me siento mejor.